Llega el puente de los Santos, y con él un clásico anual en Salamanca...la feria del Libro Antiguo y de Ocasión...y como esta es una ciudad de tradiciones, pues para no mear fuera del tiesto es igual de pobre, aburrida y cutre-salchichera que en las últimas ediciones...y yo no hago más que preguntarme qué fue de aquella feria en Los Bandos pequeñita, familiar y con magia que hacía romper la hucha a una Cabriolita mellada y con trenca de las de botones de cuerno para gastarse las pagas semanales en clásicos infantiles y tebeos de Tintín...
Total, que este año me he vuelto a casa con el paraguas en una mano y dos libros de arqueología que andaba buscando bastante tiempo, pagados a precio de riñón y con las ganas igual de mojadas que mis manoletinas de pata de gallo...de libros de cocina que merezcan la pena mejor ni hablamos.
Fue entrar en casa y encontrarme con la sorpresa del día...el cartero acababa de dejarme un paquete de a 3 kilos 800 por lo menos, lleno de sellos de los de liberté, egalité y fraternité (todo muy té) con una maravilla que llevaba semanas esperando y que compensó todos los sinsabores del día...
tchatchaaaan !!!
Clásico entre los clásicos, LE LAROUSSE GASTRONOMIQUE, es considerado hoy en día un must en las estanterías de todos los aficionados a los fogones y desde que lo vi en Julie & Julia me enamoré de él perdidamente.

Se trata de un compendio de la A a la Z de todos los términos culinarios posibles así como de innumerables recetas y trucos que van desde cómo comer una langosta con cuchillo y tenedor hasta las mil y una maneras de utilizar el membrillo y provocar un aplauso a los comensales más insensibles.

Llevaba años detrás de él...y aunque ya había tirado la toalla y me había decidido a hacerme con una de las casposas ediciones facsímil, apareció un día de buenas a primeras una PRIMERA EDICIÓN de 1938, a precio de testículo de macho cabrío, eso sí... pero para quedarse definitivamente en mi estantería de joyas gastronómicas.









